miércoles, 1 de abril de 2009

Blue Angels


— Tenía una pecera llena de ángeles.

— Ángeles, pirañas, ji, ji, cuidao que te muerden.

— No seas pendejo, son ángeles.

—Más respeto Rivera. Uno es nervioso y nunca sabe cómo va a reaccionar.

— El fondo era de arena. Hay gente que les pone canicas, almejas. Yo conocí a un tipo que cogió uno de los  adoquines que arrancaron para hacer la avenida de los próceres, lo machacó a martillazos y cubrió el fondo de una pecera. Aquella pecera era un escándalo.

— Cuidado, no pises la sangre que se mancha la patrulla.

—Si se mancha tú la limpias, esa sangre es tuya, Domínguez. Te apuesto a que este individuo no es el que estamos buscando. Va a empezar a liquear el agua pal pasillo, tanto peje muerto, mala suerte. Qué pena, tremenda pecera.

— Coño, no sabía que te gustaban tanto las peceras.

— El tipo se llamaba Amalio. El de la pecera con polvo de adoquín. Yo le dije, mi hermano, ¿quién era tu pai, un limpiabotas?

— Antes que lleguen los del NIE y nos alboroten la prueba vamos a ver qué encontramos, te apuesto que un cargamento. Mira la colección de cidís. Qué prieto parejero, nada de salsa, Portisjed, Marly, Aisti, Monteverdi, Mozart, parece que a le daba vergüenza ser puertorriqueño.

— Así son los chamacos.

— Fíjate en esto, Rivera. Desde la cama el sujeto veía la sala por el cristal transparente de la pecera. El mamao se arrebataría viendo los peces flotar en el aire, sobre todo de noche, a media luz, en el aire azul.

— Chequea qué hay en la nevera, tengo sed.

—Déjate de mierda, Rivera, no hay tiempo. Esos tiros se oyeron hasta en Cantera, vamos a cuadrar esto y a salir de aquí.

— Pues entonces búscame una almohada.

— ¿Para qué?

— Pa qué va a ser. Hay que vaciar la pistola que plantamos. Acuérdate que disparaste en defensa propia, que él tiró primero. Perdona mijo, pero hay que quitarte esta redecita y ponerte el cañoncito así, entre los dedos, diablos, tiene los dedos más apretados que

— ¿Y si era zurdo?

— No me tiene cara de zurdo.

— No encontré una almohada, qué tipo maricón, dormía sin almohada.

— Pues entonces dame la biblia, esa que está en la mesita de noche. Pum pum, un par de tiritos y ya, perdona mijo.

— Bueno, ya vámonos.

— Ahora estás nervioso, después que la cagas, te pones nervioso. Vamos a ver qué dejó en el fregadero.

— Anda, pal cará, un testigo. Menos mal que es mudo. Tú que sabes tanto de peces de qué marca es éste.

— A ti qué te importa. Es un ángel, ya te lo dije. El tipo estaba limpiando la pecera y todavía no había echado todos los peces. Este se salvó de milagro. Como no es parte de la evidencia, me lo llevo, pa la nena.

— La verdad que el pendejo eres tú, Rivera. Mira esto, el prieto tenía un diploma falso, pa disimular. Mira qué nombrecito se inventó, Reverend James Earl Jones Junior.

— Te lo dije, este tipo no es el que estábamos buscando. Fíjate como menea la colita, sabe que se salvó de puro milagro.

— Qué buena falsificación. Ahora quieren disfrazarse de gringos estos mamaos. Gringo, claro  que sí, gringo de la mafia de Harlem. 

— Derramaste la sangre de un inocente, Rivera. Apúntate otro. Pero éste, además de inocente, era un hombre de diós. Tienes que controlar esos nervios. Vámonos antes de que esto se ponga caliente.

— Caliente me tienes tú, si vieras lo raro que te ves con el pececito ese en la mano. Si hubiera sido inocente no viviría en un barrio como éste. Esta biblia tampoco es parte de la evidencia. Ya la ibas a dejar ahí, con el impacto de bala. Pues si tú te llevas el pececito yo me llevo la biblia. La mía está más chavá que esta. Lo malo es que está en inglés, qué carajo, me servirá pa practicar el difícil.  

1 comentario:

Eniocuadrado dijo...

Wow, Marta! ¿Pero acabó aquí? Digo, está completo como cuento, pero hay algo en la caracterización que me deja pidiendo más. El pez "de marca" quedó genial... Se nota que el policía no sabe y se refiere a ellos como a los carros. El "diós" también quedó salvaje: a un texto sin narrador (ni acotaciones, obvio en ese contexto), alteraciones como ésa le dan una vida brutal. El hecho de que el policía se haya anotado "otro" inocente, indica la frecuencia de esa práctica o lo delata como "oficial inoficioso", por catalogarlo. El racismo y todo lo demás. Me encanta. Gracias.