viernes, 1 de julio de 2011

Brevísima reseña de un libro genial


Teleshakespeare
autor: Jorge Carrión
datos editoriales: errata naturae, Madrid, 2011, 225 páginas

Ni apocalípticos ni integrados: convergentes. Las teleseries atraen a millones de espectadores que se desdoblan en críticos, spoilers y creadores de ficciones paralelas.

Carrión parece coincidir con los críticos Henry Jenkins y Pierre Lévy: en esta encrucijada los productores de contenido —las empresas— se enfrentan a la insurrección de espectadores que han dejado de ser pasivos. Las comunidades de conocimiento forman un universo animado por la inteligencia colectiva: el fandom. El clamor que provocó la muerte de Sherlock Holmes es una gota de agua frente al intervencionismo de los espectadores de Survivor —advertencia: sólo 33 de cada 100 terrícolas tenemos acceso a la televisión. El universo teleshakesperiano todavía es minoritario—.

Teleshakespeare resume conceptos fundamentales de una gaya ciencia emergente, ilustrados con ensayos espléndidos sobre diecisiete teleseries. Exhibe un arsenal de conocimientos sobre narratología y una impresionante cultura libresca para rastrear la intertextualidad que, según Carrión, «es una obsesión de nuestro tiempo». Como la factoría de folletines de Dumas, los nuevos soportes narrativos se nutren de módulos prefabricados en «la biblioteca». Elementos de la «alta cultura» y de sus vanguardias iconoclastas se transforman en la devoradora de sueños.

Este libro ilumina la lectura de otros del autor. El crítico practicante –cultiva los géneros que critica– es más que un spoiler. Su novela Los muertos puede leerse como un ejercicio de fan fiction. En el mundo participativo y colectivista de la convergencia mediática no se sustentan los lindes entre crítica y creación.

El apasionado tour de force sobre Dexter no me hará ver todo Dexter. Carrión domina un juego especular y especulativo de crítica ficción donde el ensayo supera la calidad de la serie. Ello no debe interpretarse como un desacierto. Ya no se lee Gradiva de Jensen, pero sí el estudio de Freud. Además, en la «serialidad» hay ofertas para casi todos los gustos.

Pensado con hondura filosófica, Teleshakespeare enriquece el campo efervescente de la crítica de medios. Su complejidad lo aleja de la «terrorífica monotonía de las series».

Marta Aponte Alsina

(Publicado por primera vez en la revista digital 330 ml.)

1 comentario:

Manuel Clavell-Carrasquillo dijo...

Gracias Marta. Ahora, í te recomiendo todo Dexter. Genial!