miércoles, 19 de septiembre de 2018

Un año después (primera parte)




La víspera

3:15 de la tarde.

Hace media hora sopló una ventisca y la casa vibró. A las 3 PM, Monzón pronosticó que el ojo pasará por Cayey. Categoría 5.

Creo que (en esa primera embestida) estaremos menos expuestos si nos recogemos en el baño. Dentro de diez horas “hará tierra”. No hay milagro que valga. No hay milagros.

Paco aseguró la puerta de cristal del frente con dos puertas de clóset. Quién sabe dónde irán a parar, supongo que sobre nuestra mesa, el único objeto hermoso que tenemos. El huracán anterior (Irma) fue un simulacro. Ese será un experimento en “resistencia nerviosa”. Nada que hacer. Hasta la hora dejaremos de saber cuando se agote la batería del kindle.

Ayer me llamó Armindo. Habló de 22 horas de vientos sostenidos. Rosselló aumentó la cifra. Demencial.

¿Dónde refugiarnos? Paco no quiere irse. Dice que por los perros. Territorialidad septuplicada: 6 perros más Paco. Un engendro canino antropomorfo.

La casa vibra. Se resquebrajará. Quizás el baño de la ducha en la primera parte y luego el clóset grande durante la virazón.   

La noche de la víspera

Curioso, no confiar en la casa propia. Como se dice que es un “fenómeno nuevo”, insólito, el peor de los peores, no hay historias comparables. Empiezo a escribir. Todo habrá pasado mañana, a eso de las 6 de la tarde.

Ráfagas tenues, ahora que escribo, con el ojo a 180 millas de Yabucoa.

Paco no deja de trabajar. (La apatía previa convertida en furia. Hasta hace unas horas se enfurecía cuando yo le hablaba del peligro.) Ha hecho unos empates, unos inventos, solo, con un esfuerzo tan inconcebible que quizás funcionen, aunque sería un verdadero milagro.

Voy a dormir. Me tomo el somnífero. Sé que a eso de las 6 AM nos despertará un bramido insólito. Hoy hubo dos terremotos en México. Ahora coinciden huracanes categoría 5 con terremotos.

5: 30 AM

No ha entrado el ojo, pero se sienten ráfagas fuertísimas. Sonidos de tambor hueco. Voces como de hombres que trabajan bajo condiciones críticas y se gritan. Desprendimiento de cuajo de los árboles, el ruido de la madera que se raja. Viento amorfo de fondo. Todavía no se siente el bramido feo (¿seco?). Sonidos metálicos ¿como de objetos que vuelan?. Pedradas contra la pared. Demolition crew en la sala. Agua en la sala.

Recuerdos del mar. El mar existe. Las profundidades del mar. Es una máquina encendida. El poste de madera en el terreno del vecino no se mueve. Lluvia-lluvia.

7 AM

Entró más hacia el noroeste, entre Yabucoa y Fajardo. Estamos sacando el agua de la sala. No puedo abrir la puerta del cuarto (nota del 21 de mayo: debe ser el cuarto almacén de Paco) por la presión del viento. No he oído el sonido de vidrios rotos.
Los árboles
El flamboyán perdió sus hojas, pero conserva ramas. No se ha caído. El roble amarillo y los robles nativos se sostienen, decapitados. A ver qué forma adquieren, a ver si no se deforman.  No he podido ver los árboles del huerto de la lomita; (guanánabas, china, anón, acerola).


¿Serán los sonidos del huracán o las voces de la casa¿El talud forma un muro y un canal de viento que protege la casa?
Paco me criticó la forma de secar y recoger y sacar el agua y lo dejé solo, con su tarea perfecta.

Se ha caído la internet, pero algunas estaciones radiales continúan en el aire. Van y vienen. Sin embargo, la gente publica fotos y videos en los medios. El “habitus”. (¿Y no que se cayó la internet?)

Paco siguió limpiando como los 7 vientos del cuento de mamita Justina.

Los peores vientos ¿entre 9:30 y 11 AM? Pasamos el huracán trabajando: sacando agua, sacando agua, sacando agua. La recogemos con el recogedor de basura, la echamos en un cubo y la descargamos por el desagüe de la ducha. De como una casa se torna de histérica a histórica en un huracán.
Hay un círculo en el infierno que tiene que ver con los vientos, el castigo perpetuo.

Constantes avisos de inundaciones repentinas. ¿Reaparecieron nuestros ríos?

La gran aventura, no heroica, sino tediosa.
Menta, la perra astuta, lista.
¿Qué les hicimos? ¿Mensajes de Dios Sagrado?
Disminuyen vientos a 140 km. Aumenta traslación a ¿12?
Pero es más importante escuchar al alcalde de Arecibo.
El viento: intérprete de muchos instrumentos ¿sonidos? Los árboles, las hojas, las tuberías, tren sobre rieles, metales, goznes, roces. La Visitante, de Durrenmat. No puede ser una venganza. Los pobres no tienen toda la culpa.
Creen que a las 2 PM saldrá por Barceloneta.

Desde la semilla ese arbolito no imaginaba su suerte porque los árboles no imaginan. Estoy en el clóset con Buda y Eco. Buda me pone una pata y la cabeza sobre la pierna. Mitología del huracán. El mar nerudiano. Los vientos de categoría  no son un mito. Al fin oigo el aullido del huracán, entre todas las voces que ha provocado ahora hay un timbre, un silbido. Silbato o trompa o canto o chillido o aullido. Casa pecera, pero no colador, porque no se filtra el agua por el techo. El tono más grave, más bajo, es cuando la casa suena a tubo de órgano. Por el orificio del lavabo también una nota de órgano, o un canto. Me quedé dormida en el clóset. Sonidos subterráneos.

El flamboyancito azul y su tulipán. El tulipán se llama Príncipe. Cayó Príncipe. Protegió al debilucho flamboyán.
Las cortas calmas y silencios del huracán entre ráfagas un ciclo de desgaste y potencia. Una de las ventanas de cristal del cuarto pequeño se desajusto en el proceso de instalar “la tormentera” (que consiste en una vieja ventana de aluminio que Paco almacena en un rincón basurero de la finca desde que nos mudamos. Era de la casita que voló el huracán George, qué ternura). Por ese hueco entra algo de viento.

(Qué país raro, todo entra, pasa y se va de aquí. Hoy me escribió un puertorriqueño que vive en Minnessota. Le interesa Aguirre, lugar de los cuentos de su abuela. Esta nota es del 24 de julio de 2018, 10 meses después de los apuntes anteriores y posteriores.)

El radiecito cambió la frecuencia por la FM … lo que pueda, cualquier puerto es bueno. Tifón en altamar. “Esto Puerto Rico nunca lo ha vivido”. (anónimo). Precariedad, vivir en el afuera, a la intemperie, sin amparo. “Qué lleguen los americanos a dar una mano.” Creía que nuestra casa no resistía, pero resiste. Precariedad vivir en el afuera a la intemperie sin amparo. La comparación con San Felipe.
Para los pobres no hay basura, solo usos. Aguas. Objetos voladores. El lugar de mis abuelos. La montaña. Pensarían o recordarían las memorias de los huracanes anteriores, de San Ciriaco, de otros. ¿Tendrían radios?

Escuchado por la radio: “Estamos viendo a la historia escribirse”.

¿Qué hace Antonio Sagardía hablando por la radio?

Indigno el mensaje proselitista del locutor Luis Penchi por Wapa Radio. Dejó de ser periodista para revelar su secreta identidad de ángel del señor. Eso del destino de los Blanco, exiliados cubanos, y su confesión de qué él mismo estuvo en un convento, fue monje, sería siniestro si no fuera cómico. El exaltado Penchi.

No necesitamos demagogos, sino informadores. Personas hábiles y prácticas, necesitamos serlo. Lo poco que escuché de Rubén Sánchez suena...¡mejor!
Aibonito, Barranquitas, Corozal, Naranjito. ¿Velocidad de los vientos?
Dejen a Dios quieto.
….
A la 1:40 PM salió el ojo por Barceloneta (o un poco antes). ¿Empiezan a amainar los vientos? No, siguen las ráfagas, pero se cuela menos agua

Pabón Roca: Instant gratification maniac. Su voz proveniente del chamber of virtual realities donde vive. No se escucha familia ni trajín doméstico.

Todavía después del mediodía no habían adelantado los vuelos de reconocimiento. No había noticias de Utuado. Sí parece que hubo deslizamientos.

Ocean Park inundada y sin vegetación. Faltan bombas para saca aguas de la costa. Llamada de una mujer ciega.  
El Presbiteriano se inundó. Enfermeras sin relevo. Pacientes en los pasillos. Bairoa en el piso, destrozada. Caminar a Pie.
Crónicas personales escuchadas por la radio.

Barrio Ingenio en Toa Baja, inundado. Peligro de que se abra (¿?) la represa de La Plata. En Bayamón: hospitales destruidos.
Coliseo destruido. Casa Alcaldía, etc…

Alguien llama pidiendo la presencia de un fiscal para “levantar el cuerpo de un discapacitado” que murió ayer.

Vaquerías destrozadas. Hace falta gente para ordeñar las vacas. Barrio Tomás de Castro. El equipo de ordeñar voló.

Pocos muertos
Para el buen desempeño del gobierno
De los gobiernos
O de los altoparlantes de Dios
Roncos, llorosos, gesticuladores
Roncos de tanto clamar
Pero los muertos, los pocos muertos
No se mencionan sus nombres
Se les recordará por la forma esperpéntica de sus muertes
Sus nombre no son estadísticas
Los muertos son estadísticas de estado
Hoy se jura lealtad al gobernador
Hoy reaccionan como niños castigados
Prometiendo ser buenos
Y no pelear con sus hermanitos
Por las migajas de la mesa
Hoy no tenemos asideros
I am am yes
Puerto Rico, there´s nothing there

WKAQ: “A Puerto Rico lo abraza el caos. Un tal Ricardo dice que ha visto mucha gente. Las pocas gasolineras que funcionan están llenas. La gasolina está racionada. Ciudadanos serios, tristes, haciendo filas en orden.
Al día siguiente nos visitaron estas yeguas cosacas.


Ha engendrado chistes. Érase un huracán (una huracana) tan poderosa y caprichosa que:
Arrasaba algunas casas y dejaba en pie las vecinas
Levantaba techos de zinc a mordiscos, a arañazos, a golpes de abridor de latas
Las casas se movían como mecedoras, vibraban, resistían el empuje, hasta que

Símil sexista: Se comportó, como una mujer en trámite de divorcio.  (Continuará)



1 comentario:

Unknown dijo...

Yo te imaginaba sin casa, porque vi lo que les pasó en Georges. Cuando después de muchos días supe que la casa había resistido, fue un alivio. Ahora nos compartes cómo fue ese resistir. Dos viejos con el tesón de veinteañeros y los perros y el viento con notas de órgano. Una mujer lúcida en medio de la locura. Abrazo.